Los cationes del suelo, K+, Ca2+, Mg2+, Na+, Al3+ y H+, son iones con carga positiva que predominan en los suelos agrícolas y que tienen funciones importantes en el suelo y los cultivos. Además de estos cationes, existen otros como NH4+, Fe2+, Mn2+ y Cu2+ que se encuentran en cantidades muy pequeñas. Todos ellos se encuentran en mayor proporción adheridos a las superficies de las partículas del suelo, en equilibrio con la solución. Así, determinan la capacidad de intercambio catiónico (CIC), es decir, el número total de cargas negativas que están disponibles en la superficie de las partículas en el suelo y a las que pueden adherirse los cationes, formando una “despensa” de nutrientes que van pasando al suelo conforme se hacen necesarios.

De todos estos estos cationes hoy vamos a centrarnos en el Mg2+, Ca2+, K+.
- El Mg2+ es uno de los cationes principales del suelo pero su concentración y disponibilidad son bajas. Su importancia radica en que participa en numerosos procesos importantes como la formación de energía (ATP) en la fosforilación, la respiración celular y la síntesis de proteínas. Sin embargo, su funciones más importantes están relacionadas con la fotosíntesis. Así, es el átomo central de la clorofila, un pigmento localizado en los tilacoides de los cloroplastos, orgánulos propios de las células vegetales, y activa la rubisco, enzima que cataliza la fijación del CO2 atmosférico.
- El Ca2+, por su parte, ayuda a estabilizar el contenido en materia orgánica, participa en la regulación estomática, en la estabilidad de las membranas y en los procesos enzimáticos, actúa como segundo mensajero en la comunicación celular y actúa como floculador de suelos, teniendo una influencia importante en parámetros físicos como la aireación y la circulación del agua, pero su función más importante tiene que ver con la rigidez y la protección de las células, ya que la lámina media de la pared celular es el mayor almacén de calcio en los tejidos vegetales.
- El K+ es, de todos los cationes el que se requiere en mayor cantidad, considerándose un elemento primario junto con el nitrógeno y el fósforo. Entre sus funciones más importantes destacan la activación enzimática en reacciones fotosintéticas, intervienen en la síntesis de energía (ATP), proteínas y ligninas y regulan la turgencia celular, es decir, determinan la rigidez de las células mediante la regulación de la entrada y salida del agua y, por tanto, la rigidez o marchitez de la planta.
Como con el resto de los elementos, conocer la concentración real de los cationes mediante un análisis de suelo y cómo se comporta su disponibilidad en determinadas circunstancias de temperatura, humedad, etc., nos va a ayudar a ser más eficiente en el manejo de nuestro suelo, ahorrar en insumos y cuidar nuestro suelo.
