Los exudados radiculares y la actividad biológica

Como ya sabemos, el suelo alberga la mayor variedad de organismos vivos del planeta, muchos de ellos desconocidos hasta ahora o imperceptibles al ojo humano. A esta variedad se le llama biodiversidad y suele encontrarse en mayor proporción alrededor de las raíces de las plantas, también llamada la rizosfera, donde la interacción es muy estrecha.

Imagen procedente de un banco de imágenes.

En el entorno de la rizosfera las raíces tienen la capacidad de liberar compuestos que sirven de alimento para los microorganismos, permitiendo su crecimiento y la colonización de las raíces y teniendo una influencia importante en la fisiología y el desarrollo de las plantas. Estos compuestos se engloban bajo el nombre de exudados radiculares y tienen, fundamentalmente, dos funciones:

  • Facilitan el paso o el crecimiento de las raíces al ayudar en la lubricación de las partículas del suelo, favoreciendo su agregación y mejorando su estructura.
  • Aportan hormonas y nutrientes que contribuyen al crecimiento radicular, a la movilización de iones y a la actividad biológica.

¿Y qué tipo de compuestos conforman los exudados radiculares?

Dentro de su composición se encuentran polisacáridos (como arabinosa, fructosa, glucosa, maltosa o manosa), aminoácidos (arginina, asparagina, cisteína o glutamina), ácidos orgánicos (ácido acético, ascórbico, benzoico o málico), compuestos fenólicos, flavonoides, enzimas, esteroides, reguladores del crecimiento, etc.

Un fenómeno que se da gracias a  la exudación de compuestos por la raíz es la quimiotaxis, por el que algunas bacterias dirigen sus movimientos hacia zonas con una mayor concentración de ciertos compuestos en la rizosfera. Así, en la rizosfera se encuentra la mayor biodiversidad del suelo, posibilitando que en este entorno las bacterias, sobre todo aquellas promotoras del crecimiento vegetal, produzcan beneficios directos e indirectos:

  • Beneficios directos como la fijación de nitrógeno atmosférico, solubilización de fósforo y producción de fitohormonas como auxinas, giberelinas, citoquininas y etileno.
  • Beneficios indirectos como la producción de sideróforos, enzimas líticas, antibióticos y otros metabolitos que le ayudan a lidiar con el estrés abiótico y biótico.