En post anteriores hemos visto qué son las bacterias, como se clasifican, su importancia para el suelo y los cultivos y las condiciones que determinan su distribución en el suelo, por lo que en el post de hoy veremos algunos de los géneros más interesantes para el suelo desde el punto de vista agronómico.

Bacillus spp.
Son bacterias grampositivas adaptados a amplios rangos de pH y temperatura especialmente interesantes por ser el género más representativo en la solubilización de fósforo gracias a la liberación de compuestos orgánicos de bajo peso molecular y enzimas (fosfatasas ácidas y alcalinas y fitasas), aumentando así la disponibilidad de este elemento para las plantas y reduciendo su bloqueo en el suelo. Además, representan un 40% de la población bacteriana del suelo y algunas tienen un papel importante en tareas de biocontrol gracias a la liberación de fitohormonas, enzimas líticas y metabolitos secundarios. Destaca Bacillus subtilis.
Pseudomonas spp.
Son bacterias gramnegativas y ubicuas que promueven el crecimiento vegetal mediante la solubilización del fósforo y ejercen funciones de biocontrol gracias a la secreción de metabolitos secundarios, la producción de sideróforos, la producción de enzimas líticas y la inactivación de toxinas. Destaca Pseudomonas putida.
Azotobacter spp.
Bacterias aerobias de vida libre y fijadoras de nitrógeno atmosférico, solubilizadoras de fósforo y productoras de sustancias como fitohormonas que promueven el crecimiento de la planta. También ejercen tareas de biocontrol mediante la producción de sideróforos y compuestos fungistáticos. Destacan Azotobacter chroococcum y Azotobacter vinelandii.
Azospirillum spp.
Bacterias aerobias y anaerobias con capacidad para adaptarse a los cambios en la disponibilidad de los nutrientes. Participan en la fijación de nitrógeno, en la solubilización de fósforo y en la producción de cianuro de hidrógeno para tareas de biocontrol. Destacan Azospirillum brasilense y Azospirillum lipoferum.
Nitrosomonas spp. y Nitrobacter spp.
Son bacilos gramnegativos imprescindibles en la nitrificación de la fijación del nitrógeno atmosféricos. Los primeros oxidan el amonio para obtener nitrito (nitritación) y los segundos oxidan nitritos para obtener nitratos (nitratación).
Rhizobium spp.
Conocido por su capacidad simbiótica con leguminosas para la fijación de nitrógeno atmosférico para la planta a cambio de carbohidratos. Estas bacterias son aerobios, móviles y gramnegativos y su asociación con las plantas es muy específica como Rhizobium leguminosarum con guisantes, almortas, lentejas y habas.

También existen especies fitopatógenas como las del género Streptomyces spp. (Stroptomyces scabiei o Stroptomyces turgidiscabies) que suelen causar sarna común en cultivos como la patata, formando lesiones oscuras con aspecto de costra en la superficie, pudiendo formar también hoyos como lesiones profundas.
Es importante recordar que un manejo sostenible del suelo favorecerá la conservación de la biodiversidad, por lo que se debe aportar materia orgánica para abastecer los nichos biológicos, incorporar distintas variedades de especies en tiempos y espacios separados y proteger las condiciones del suelo en sus propiedades físicas y químicas con buenas prácticas agrícolas.
