La eficiencia en el manejo del suelo

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Un manejo sostenible del suelo es esencial para contribuir a mejorar la biodiversidad y la fertilidad del suelo, ya que no sería interesante conocer al detalle las propiedades del suelo, las concentraciones y disponibilidad de sus nutrientes o su biodiversidad si después llevamos prácticas que las perjudiquen. Además, el hecho de que el suelo sea una compleja red interconectada entre sí resalta aún más la necesidad de llevar a cabo un manejo respetuoso.

Fuente: Cenicana.org

Una de las prácticas más importantes es la labranza. Tradicionalmente ha consistido en trazar surcos profundos en el suelo, de manera que se favorezca la exploración de las raíces a través del suelo y favoreciendo el control de malezas, la incorporación de materia orgánica, etc. Sin embargo esta práctica acaba siendo perjudicial, pues expone al suelo a la erosión, favorece la oxidación de la materia orgánica, rompe la estructura del suelo, etc., afectando negativamente a la rentabilidad y los rendimientos. Además, se ha demostrado que la labranza tradicional tiene un efecto negativo importante en el recuento de microorganismos.

Fuente: Encolombia.com

En respuesta, los agricultores comenzaron a reducir el número de laboreos o incluso a evitarlo por completo. La reducción del laboreo implica, además, la eliminación del volteo,  el uso de otros aperos menos agresivos y una menor profundidad de actuación. La cero labranza, por su parte, consiste en sembrar directamente sobre el suelo sin remover los residuos de cultivos anteriores.

¿Qué ventajas implican estos cambios?

  • Se emite menos CO2 a la atmósfera y se usa menos maquinaria dependiente de combustibles fósiles a la vez que mejora el secuestro de carbono.
  • Ahorro económico en carburantes.
  • Se reduce la susceptibilidad a la erosión del suelo.
  • Aumenta la proporción de materia orgánica en el suelo, favoreciendo propiedades como la estructura, porosidad, aireación, disponibilidad de agua, disponibilidad de nutrientes, formación del complejo arcillo-húmico, la biodiversidad y la actividad biológica.
  • Disminuye la pérdida de agua del suelo, reduciéndose la necesidad de riego y favoreciendo la gestión eficiente de los recursos hídricos.

De esta manera, mejorará la resiliencia del ecosistema y por tanto la fertilidad del suelo y la rentabilidad del cultivo para el agricultor.