¿Qué factores intervienen en la formación y destrucción del suelo?

El suelo es la capa más superficial de la corteza terrestre que se va organizando por horizontes y su formación, la edafogénesis, se resume en los siguientes puntos:

  • Los agentes atmosféricos van fragmentando la roca madre.
  • Se asientan los primeros seres vivos, que aportan materia orgánica.
  • El aporte de materia orgánica permite la humificación y la mineralización.
Imagen procedente de un banco de imágenes.

Sin embargo, este proceso se ve influenciado por diversos factores.

  • La roca madre: Su composición va a influir en la velocidad de meteorización por los agentes atmosféricos, el grado de desarrollo y el tipo de suelo. Sin embargo, su influencia no va a ser determinante, pues una misma roca en climas diferentes puede dar lugar a distintos tipos de suelo.
  • El clima: Es el factor más importante al determinar la velocidad y la intensidad de la meteorización de la roca madre. Así, la humedad aporta el medio para que ocurran reacciones de meteorización y la solución de los nutrientes; la temperatura influye en la actividad bioquímica del suelo; y el viento contribuye al arrastre y transporte de materiales.
  • El relieve: Condiciona la erosión del suelo y, por tanto, afecta a la meteorización física.
  • Los factores biológicos:  Por un lado la materia orgánica determina su composición y lo protege de la erosión. Por otro lado, la microfauna transforma esa materia orgánica mineralizándola y formando el humus, mientras que la meso y la macrofauna movilizan el terreno, crean poros y galerías mejorando la estructura y aportan materia orgánica.
  • La acción antrópica: Sin embargo, uno de los puntos más relevantes debido a las prácticas realizadas sobre el suelo en los últimos años es la acción antrópica. La edafogénesis es un proceso muy lento pero su destrucción es un proceso muy rápido, razón por la cual el suelo se considera un recurso no renovable, a pesar de que a lo largo de la historia, los seres humanos hemos hecho uso de él como un recurso casi ilimitado, contribuyendo a la pérdida de suelo y la pérdida de fertilidad. Así, se han ido alterando el ecosistema debido a la contaminación y a los cambios de suelo.

Este último punto es esencial para comprender la importancia de divulgar sobre la conservación del suelo y las  prácticas de manejo sostenible, pues debemos tener en cuenta que la mayoría de los alimentos que consumimos provienen del suelo y, que en un planeta cada vez más poblado con un suelo cada vez menos fértil, debemos adoptar medidas que nos permitan hacer frente a esta situación desde el mejor punto posible.