La estabilidad de la estructura del suelo

La estructura es una propiedad de la dimensión física del suelo que se refiere a la disposición y el estado de agregación de las partículas del suelo. Así, arenas, limos y arcillas, se unen formando agregados que, además, necesitan de cationes de calcio, microorganismos, exudados radiculares, agua y materia orgánica para estabilizarse y de fuerzas que mantienen unidos sus componentes (capilares, intermoleculares y químicas).

De estos factores, es especialmente importante la materia orgánica, ya que permite la formación, junto con las arcillas, del complejo arcillo-húmico, que reduce la capacidad de hinchamiento de la arcilla y aumenta la estabilidad de los agregados, y retarda el humedecimiento del suelo, permitiendo que el aire pueda escapar de los poros cuando un agregado se sumerge rápidamente en el agua.

La estructura tiene un significado agronómico relevante, ya que influye en la mayoría de los factores de crecimiento de las plantas, por lo que limita la producción. Esto es así porque la estructura determina otras propiedades como la porosidad, la retención y dinámica del agua en el suelo, la labranza, la aireación y la resistencia al crecimiento de las raíces.

Imagen de suelo compactado (Fuente: Blog Aepla).

Ya vimos que su estructura no es estática, por lo que  es interesante saber qué factores afectan a su estabilidad:

  • Mejoran la estabilidad:
    • El secado del suelo.
    • Las raíces, por la presión que ejercen sobre los agregados, el secado que se produce por la absorción del agua en el suelo y la exudación de sustancias orgánicas.
    • Los productos de la actividad microbiana, por su capacidad de unión en las partículas del suelo.
    • La meso y macrofauna.
  • Empeoran la estabilidad:
    • La congelación y descongelación.
    • La acción antrópica, debido a prácticas como el laboreo excesivo con volteo de suelo, el uso de maquinaria pesada que comprime el suelo o el pobre contenido en materia orgánica.
    • Procesos como la dispersión, el aire entrampado y el impacto de las gotas de lluvia.

Por tanto, llevar a cabo prácticas sostenibles que incidan, sobre todo, en la materia orgánica y el tipo y frecuencia de laboreo tendrán un efecto positivo importante en esta propiedad y, por tanto, en las que se derivan de ella, traduciéndose en una mejor productividad agrícola.