El color es una característica fácilmente observable que se relaciona con la composición mineral del suelo, el contenido y grado de humificación de la materia orgánica , su contenido en agua, su drenaje del suelo, su oxidación y la cantidad de organismos vivos, pero que no posee un valor importante a la hora de clasificar los suelos. Además, su color condicionará la cantidad de luz reflejada y la cantidad de calor que recibe, pudiendo afectar a la germinación de las semillas y crecimiento de los cultivos.
Así, popularmente siempre se ha dicho que un marrón es un suelo fértil, ya que este color es indicativo de un suelo rico en materia orgánica. Otros colores que se relacionan con determinadas condiciones del suelo son:
- Suelos negros o marrones muy oscuros indican una alta proporción de materia orgánica rica en humus, por lo que sería, a priori, un suelo con una fertilidad alta.

- Suelos con manchas marrones o negras puede indicar la presencia de hongos patógenos.
- Suelos rojizos, granates, amarillos y verdosos son suelos donde hay presencia de óxidos de hierro con distintos estados de oxidación, aunque suelos grises-verdosos pueden indicar una falta de drenaje. Los suelos pardos o rojizos también pueden indicar una adecuada permeabilidad.

- Suelos con color claro sugieren la presencia de materiales como carbonatos, yeso, silicio y cloruros.

Sin embargo, como se ha comentado, nos da información que puede relacionarse con ciertos parámetros del suelo, pero no nos da un “diagnóstico” definitivo ni 100% fiable, por lo que es recomendable llevar a cabo análisis de suelo periódicos que nos indiquen la situación real de nuestro suelo y nos permita mejorar sus propiedades para aumentar su eficiencia, fertilidad y resiliencia.
Por otra parte, la temperatura es un parámetro que se relaciona con la temperatura del aire que se encuentra próximo a la superficie y se ve influenciada por factores externos (características del suelo, presencia de cubierta vegetal, cambios estacionales y diurnos) e internos (propiedades físicas del suelo). También está relacionada con la fertilidad del suelo:
- Condiciona los procesos bioquímicos del suelo al provocar la inactivación enzimática de los procesos metabólicos cuando la temperatura excede el valor óptimo para esa enzima determinada.
- Influye en la absorción de determinados nutrientes, como el fósforo, que se absorbe menos en suelos fríos.
- Influye en la germinación y el desarrollo del sistema radicular.
