Factores que afectan a la formación del suelo

Anteriormente hemos visto que el suelo es la capa más superficial de la corteza terrestre y que se organiza en cuatro horizontes que determinan su grosor (A, B, C y D). Durante el proceso de formación, o edafogénesis, los agentes atmosféricos van fragmentando poco a poco la roca madre para posteriormente permitir el asentamiento de seres vivos que aportan materia orgánica. A continuación se va formando el humus y se van mineralizando los nutrientes gracias a los microorganismos. Así, el suelo se va estructurando horizontalmente y pasa a ser un suelo maduro. En el post de hoy veremos con más detalles estos factores que influyen en el proceso.

Imagen procedente de un banco de imágenes.

La roca madre

Puede ser de tres tipos; ígneas (formadas a partir de la solidificación del magma volcánico), sedimentarias (formadas con pequeños fragmentos de otras rocas que han sedimentado, se han compactado y han formado otra roca) y metamórficas (formadas a partir de ígneas o sedimentarias que han sufrido altas temperaturas y presiones), y su composición va a influir en la velocidad de meteorización, el grado de desarrollo y el tipo de suelo. Sin embargo, su influencia no va a ser determinante, pues una misma roca en climas diferentes puede dar lugar a distintos tipos de suelo.

El clima

El clima es el factor más importante, ya que determina la velocidad y la intensidad de la meteorización de la roca madre. Este proceso implica una degradación física y mecánica, más propia de zonas frías y poco lluviosas, y una degradación química, propia de zonas cálidas y húmedas que propician las condiciones óptimas para que ocurran reacciones químicas y biológicas.

  • Dentro del clima, la humedad aporta agua para que se den dichas reacciones, permite la formación de la solución del suelo que contiene los iones (nutrientes) para las plantas y arrastra y transporta materiales.
  • La temperatura, por su parte, influye en la actividad química, bioquímica y biológica, de forma que aumenta conforme aumenta la temperatura.
  • El viento contribuye al arrastre y transporte de materiales, sobre todo en zonas áridas con escasa cobertura vegetal.

El relieve

El relieve condiciona la forma en la que se erosiona el suelo y también por los distintos microclimas que pueden darse en zonas con umbrías o solana:

  • En zonas de altas pendientes la erosión es importante y el agua no se infiltra, dificultando el proceso de formación o formando suelos muy delgados.
  • En zonas con poca pendiente o planas habrá menos agua de escorrentía superficial, y será más fácil la acumulación de materia orgánica y arcillas, favoreciendo la edafogénesis.

Los factores biológicos

Durante el proceso de formación del suelo los seres vivos influyen de forma determinante:

  • La vegetación aporta MO al suelo y determinan su composición por medio de desechos y residuos orgánicos. Además, protegen al suelo de la erosión, disminuyen la evapotranspiración y aumentan el secuestro de carbono.
  • Las bacterias y los hongos (microfauna) transforman la materia orgánica del suelo, mineralizándola y formando el humus.
  • Los organismos de la meso y macrofauna movilizan el terreno, crean poros y galerías y aportan materia orgánica.

La acción antrópica

Los humanos hemos utilizado el suelo a lo largo de nuestra historia como un recurso casi ilimitado. Con el desarrollo agrícola se ha ido haciendo uso indiscriminado de los recursos con prácticas no sostenibles y exceso de fertilizantes para obtener grandes cosechas y el mayor rendimiento y beneficio a la vez que se iba agotando la fertilidad del suelo. Además, se han ido construyendo carreteras, ciudades, etc., alterando ecosistemas terrestres y acuáticos por contaminación y cambios del uso de suelo, sin tener en cuenta que el proceso de formación del suelo implica miles de años, considerándose un recurso no renovable a escala humana.

Está en nuestra mano llevar a cabo prácticas sostenibles que devuelvan poco a poco la fertilidad al suelo, devolviéndole su resiliencia y su capacidad de mejorar los efectos derivados del cambio climático que, como hemos visto, también influirá en la destrucción y formación de suelos.