El manejo del suelo y su efecto en el suelo y la biodiversidad

  • Categoría de la entrada:Manejo del suelo

En post anteriores hemos visto qué es la biodiversidad, por qué es importante para la dinámica del suelo y los cultivos y con qué metodologías contamos para su medición. Sin embargo, la biodiversidad se puede ver amenazada por prácticas de manejo que no son sostenibles, actividades humanas o desastres naturales. En el post de hoy veremos algunas de estas amenazas y cómo impactan en el suelo y su biodiversidad.

  • La deforestación implica cambios en el uso del suelo, provocando cambios en la dinámica de materia orgánica (MO) y nutrientes y cambios en las propiedades físicas del suelo, perdiendo suelo, biodiversidad y fertilidad.
  • La intensificación de la agricultura implica un mayor uso de insumos externos, agotando el suelo y aumentando la susceptibilidad a la erosión, contaminación, degradación y compactación. Así, aumenta la pérdida de MO y la alteración de la estructura del suelo.
  • El exceso de fertilización y la contaminación (por microplásticos, biocidas, pesticidas, residuos, contaminantes orgánicos persistentes, etc.) también pueden conducir a situaciones de salinidad y acidificación. Así, se altera la solubilidad de los nutrientes y la dinámica del agua en el suelo y aumenta la probabilidad de contaminación de acuíferos y el riesgo por riegos inadecuados.
  • La compactación del suelo por manejo inadecuado o exceso de peso sobre el suelo disminuye el volumen de macroporos, dificultando la penetración de las raíces en el suelo y la infiltración de agua. Además, afecta a la aireación y aumenta la escorrentía.
  • El aumento de la urbanización provoca cambios de suelo, sellado, aumento de escorrentía y contaminación.
  • La erosión implica la pérdida de suelo, de MO y de la biodiversidad.
  • Pérdida de carbono orgánico soluble y MO provoca una menor formación y estabilización de los agregados del suelo, alteran la CIC y se reduce la retención de agua y la aireación, afectando negativamente a su fertilidad y al secuestro de carbono.
Imagen procedente de un banco de imágenes.

Estas amenazan y sus efectos en el suelo tienen un efecto directo e inevitable en la dinámica de los nutrientes, la biodiversidad y, por tanto, el desarrollo y calidad de los cultivos.

  • Pérdida del hábitat para los organismos del suelo.
  • Pérdida de especies especializadas, disminución de especies depredadoras y alteración de las redes tróficas.
  • Alteración de los ciclos biogeoquímicos y, por tanto, menor crecimiento de los microorganismos del suelo, menor flujo de nutrientes, toxicidad y alteración del crecimiento de los cultivos y su contenido nutricional.
  • Bioacumulación de contaminantes.
  • Pérdida del equilibrio biológico, aumento y diseminación de plagas y patógenos.
  • Alteración del medio ambiente.

Por tanto, un manejo adecuado del suelo, además de prácticas que ayuden a preservar y aumentar la biodiversidad del suelo, es imprescindible para mantener el equilibrio en el suelo y que nuestros cultivos se desarrollen de forma adecuada. Además, es esencial aumentar el conocimiento social sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad y la naturaleza y el uso sostenible de los servicios que ofrecen los ecosistemas.